Llevaba años pensando que simplemente no tenía genética para barba. Empecé con Lumbeard y a las pocas semanas ya veía zonas que antes estaban totalmente vacías llenándose poco a poco. La diferencia en el espejo es brutal.
Había probado minoxidil líquido antes y siempre terminaba dejando el tratamiento por la irritación. Con este bálsamo ha sido completamente diferente. Se absorbe rápido y mi barba ya se ve mucho más uniforme.
Lo que más me sorprendió fue la velocidad. Pensé que tardaría meses en notar algo, pero en pocas semanas ya veía nuevos vellos apareciendo donde nunca había tenido crecimiento.
Entré por curiosidad y terminé recomendándolo a mis amigos. La barba se ve más cerrada, con mejor densidad y mucho más definida. Vale totalmente la inversión.
La textura es excelente. No deja la cara grasosa ni brillante y puedo aplicarlo antes de salir a trabajar sin problema. Los resultados hablan por sí solos.
Después de un mes noté que los huecos de mis mejillas comenzaron a cubrirse. Todavía sigo en el proceso, pero el cambio ya es evidente para cualquiera que me conoce.
Siempre quise una barba con más presencia. Lumbeard me ayudó a conseguir un aspecto mucho más masculino y definido. Incluso mi familia notó el cambio antes que yo.
Me gustó porque es fácil de usar y no requiere cambiar toda tu rutina. Unos minutos al día y listo. La densidad que ha ganado mi barba supera mis expectativas.
Lo compré con bastante escepticismo porque ya había gastado dinero en otros productos. Esta vez sí vi progreso real. Mi barba está más gruesa y mucho más uniforme.
Si tienes zonas vacías o una barba que no termina de cerrar, te recomiendo probarlo. En mi caso el crecimiento mejoró muchísimo y ahora tengo una barba que realmente me da confianza.